Cómo catar vino

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Catar vino y tomar vino no es la misma cosa.

Cualquiera puede tomar vino, basta servirlo en una copa o vaso y beberlo. Pero si quieres ir más allá, aprender y disfrutar el vino que estás tomando, tienes que aprender a catarlo.

Hay muchos tipos de catas: catas a ciegas, catas de deducción, comparativas, y un montón de nombres más que hasta nos podríamos inventar y seguro existen. 

En este artículo te voy a enseñar los 4 pasos básicos para catar vino, para que de esta manera puedas entenderlo mejor y aprender más.

Los cuatro pasos básicos para catar vino

Paso 1: Observación 👁

Primero, al servir el vino, lo debes observar.

La meta es determinar el color y la intensidad . Te sugiero hacerlo poniendo tu copa frente a un fondo de color claro (preferiblemente blanco) y mirarlo detenidamente. 

¿Tiene un color fuerte o suave?

Si es un vino blanco, ¿ves destellos verdosos, o parece más dorado, o ámbar? Si es tinto, ¿te parece que es un rojo puro, o se acerca más a un magenta? ¿Si pones tu mano detrás de la copa puedes ver la silueta de tus dedos?

El color y la intensidad te pueden dar pistas sobre el tipo de vino que vas a tomar.

Paso 2: Olfato 👃

Este paso toma mucha práctica. Antes de mover la copa, huele el vino. Luego dale unas buenas vueltas a la copa para que suelte aún más aromas y huélelo otra vez.  Si es necesario, cierra los ojos y trata de detectar aromas conocidos. 

Cada uva tiene su propio perfil de aromas y sabores que un sommelier podría reconocer. Pero si estás empezando en el mundo de los vinos, en este momento simplemente disfruta.

Hay vinos que yo he olido que claramenteme recuerdan a una fruta específica, y otros donde reconozco el olor, pero no puedo ponerle el nombre. También tengo que admitir que la primera vez que organicé una cata en mi casa con un grupo de amigos, lo único que se nos ocurrió era que olía a jugo de uva. 🫣

Nadie te va a tomar un examen (a menos de que estés preparándote como sommelier), entonces no tengas miedo a equivocarte. 

Y si quieres mejorar tu sentido del olfato, empieza a oler todo lo que comes. Desde la fruta que picas al desayuno, hasta las galletas de chips de chocolate que compraste para el postre. Entre más cosas huelas intencionalmente, más vas a reconocer olores en el vino (lo mismo va para el siguiente paso, el sabor).

Paso 3: Sabor 👅

El momento que esperabas. Es hora de probar el vino. Toma un sorbo y muévelo por toda tu boca, como si estuvieras juagando tu boca con agua. 

Este paso no se trata solo de identificar los sabores clave, sino de entender el nivel de acidez, la cantidad de taninos, el porcentaje de alcohol, el dulzor, la duración del sabor, y la complejidad general del vino. 

Es complejo, lo sé. Por eso te dejo algunos de tips para este paso:

  1. Sabores: Los sabores son como los aromas, a menos de que seas sommelier nadie debería decirte si estás bien o mal. Cada quien tiene receptores de sabor diferentes en la lengua entonces simplemente debes tratar de identificar los sabores tú que reconoces. Y entre más practiques más sabores vas a reconocer.
  2. Acidez: El nivel de acidez se puede determinar dependiendo de la cantidad de saliva que produzcas al tomar el vino. Si salivas más, seguramente es un vino más ácido.
    Ten en cuenta que en el mundo del vino, lo opuesto a ácido no es dulce, simplemente es menos ácido. Puedes tener vinos muy dulces con un nivel alto de acidez, como los vinos dulces de Tokaj, Hungría. 
  3. Taninos: Los taninos son complejos, pero reconocerlos es relativamente fácil. Si sientes que al tomar un sorbo de vino se te seca la boca y la parte de adentro de los labios o cachetes se te pegan a las encías, es un vino alto en taninos. Entre más se te seque la boca, seguramente tiene más taninos. 
  4. Alcohol: El alcohol es otro elemento fácil de distinguir. La mayoría de vinos tienen entre 11-13% de alcohol y es casi imposible conseguir vinos que sobrepasen el 15%. En todo caso, si sientes que te quema un poco más la garganta es porque tiene más alcohol. 
  5. Dulce: El dulzor es uno de los elementos más difíciles de entender cuando uno es principiante. ¿Porqué? Porque a tu cerebro le gusta confundir los sabores frutales con el concepto de “dulzor”. Lo mejor que te puedo sugerir es que vayas a un supermercado y compres un vino dulce. Pregúntale a un vendedor y dile que quieres un vino dulce. Pruébalo. Vas a ver que sabe literalmente a vino con azúcar y es muy diferente a cualquier otro tipo de vino. 
  6. Complejidad y duración: Finalmente, la complejidad y la duración del sabor van de la mano. Un vino con más complejidad normalmente tiene mayor duración y pasa por varias etapas. Puede empezar con un sabor frutal, pasar a madera y terminar con sabores florales. Y en teoría, un vino más complejo es “mejor” que uno poco complejo, pero eso lo debatiremos más adelante.
Paso 4: Reflexión 🧐

Este es el último paso de la cata del vino, y es donde se reúne todo lo observado y se formula una opinión. ¡Es totalmente subjetivo!

Y con eso, ya sabes cómo catar vino para aprender más y disfrutarlo más.
¡Salud!

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